Si te hablan de un arquitecto español emigrado a China, todo el mundo pensará en el mismo perfil. Universitario, joven, preparado, con muchas ganas, muchas expectativas y un tortazo con la realidad el mismo día que obtuvo su titulo de “Arquitecto”.
En mi caso no ha sido del todo así, acabe la carrera en abril de 2010. Esa carrera que todos empezamos en un momento en el que parecía una buena idea y, a medida que iban pasando los años, también crecía la convicción de que no podías haberte equivocado más.
Sin embargo una semana después de acabar ya me habían ofrecido trabajo en uno de esos sitios en los que esperas trabajar algún día cuando eres estudiante de arquitectura. Como siempre la crisis obligo a reducir plantilla y en poco tiempo tuve que cambiar a otro trabajo. Si, no pase mas de un mes en paro, ser arquitecto y tener trabajo en España era compatible…meses después y por la misma razón volví a cambiar a otro estudio, un gran sitio en el que he estado trabajando durante el ultimo año. Pero sentía que me lo estaba perdiendo….
Si, parecía ser el único de mis compañeros que no estaba obligado a marcharse del país, pero el gusanillo me picaba, sabía que una experiencia así era totalmente recomendable y me puse a buscar.
China no era una opción cuando empecé. Mi idea era Nueva York, o Londres…porque claro…ellos están mucho mejor que nosotros y como eres arquitecto español estas súper bien valorado y … Iluso. Casi no tuve respuestas de los cientos de sitios a los que apliqué. Un par de meses después entendí que no estaba buscando donde debía y China tenía ciertas ventajas cada vez mas claras. Así que empecé a mandar porfolios. Lo primero, aquí si recibí respuestas.
Para venir a trabajar a China no hace falta hablar chino, menos mal, porque creo que es imposible… En principio solo encontrarás estudios internacionales o con jefe de educación internacional. Así que con hablar inglés es más que suficiente. Es el idioma en el que se trabaja y se mueve uno, con extranjeros exclusivamente, por aquí. Lamentablemente desenvolverse en chino tanto a nivel laboral como en la vida diaria llevaría años de estudio y mucha dedicación y aunque algunos lo consiguen, desde luego que fácil no es.
Así que sólo necesitas traducir tu currículum al inglés; encontrarás miles de ejemplos en Internet para ver a que equivalen nuestras titulaciones en el extranjero y como se traduce los puestos de trabajo que hayas desempeñado. Lo mejor, pasarlo a alguien que ya esté fuera para que te haga la traducción. También necesitarás una buena carta de presentación en inglés, esto es más difícil, pero también se puede pedir ayuda.
Para buscar trabajo, igual que en España: todo lo que pueda servir de herramienta hay que usarlo, sólo que aquí, conseguirás algo y será antes. Yo busque en grupos de redes sociales profesionales (Linked IN), en páginas de empleo de arquitectura y diseño a nivel internacional como World-Architects o Dezeen Jobs, etc. En webs de búsqueda de trabajo en China no me metí, pero también se puede, es una opción más. Y sobre todo, lo de siempre, contactos. Pasa el currículum a todo aquel que conozcas fuera. Si no nos ayudamos entre nosotros ahora que lo tenemos tan dificil, ¿cuando?
Tras varios mails y entrevistas por Skype con mi macarrónico nivel de inglés y varias propuestas, me seleccionaron para un sitio en el que empecé a trabajar en este país. Ahí estuve un mes. La oferta no era nada del otro mundo, las condiciones no eran ni de lejos las que tenía en España y la seguridad de que al llegar tendría un trabajo era un poco escasa. Pero ese tren iba a pasar una sola vez y había que cogerlo.
Tras hablar y recibir el apoyo de familia, amigos, compañeros y hasta mi jefe con la frase: “Es la peor idea que has tenido nunca pero yo también lo haría”, Me decidí. La sensación de pánico-miedo-vértigo duro un par de semanas. Lo que tarde en prepararlo todo y coger el avión.
Prepararte no es mas que hacer una maleta y pasar por en consulado. Que te van a pedir hoy es algo que nadie puede decirte. Lamentablemente China es un poco caótico para cualquier tramite, cada día sacan una ley nueva y los requisitos para venir son cada vez mayores y más absurdos. Ciertamente el tema de la inmigración se les ha escapado de las manos. En esta ciudad hay mucho extranjero con ese mismo perfil que os decía antes: Universitario, joven, preparado, con muchas ganas, muchas expectativas y trabajando no siempre en condiciones completamente legales. Esto para el partido (el gobierno) no supondría un problema, la legalidad aquí no tiene muy definidos los límites. Su problema es que no pagamos los impuestos que están establecidos si trabajas de forma legal y ahí se les escapa un buen ingreso al que no quieren renunciar. Si tienes la suerte de contactar con una empresa registrada en China y tienes más de dos años de experiencia (no es tan necesario esto segundo) puede que te ayuden a gestionar los papeles para venir. Pero que eso no desanime a nadie, aquí lo que no se pueda conseguir de forma transparente y legal, se paga y ya está.
Ahora llevo tres meses en Pekín. Profesionalmente ya he hecho cosas que ni te puedes imaginar trabajando en España. He llevado junto con un compañero el diseño de un importante proyecto en el sur de China, en una de esas ciudades que han crecido de la nada y de repente, no con los resultados que hubiera deseado, pero lidiar con un cliente chino es un ir y venir de ideas que no comprenden y propuestas que como arquitecto no puedes aceptar. Daría para un blog aparte. He hecho muchos contactos, compañeros de profesión, clientes, posibles empleadores. Hoy día, no lo tenemos tan fácil y contar con toda esa red de personas que podrán ayudarte en tu profesión, es siempre de agradecer. Ya me he cambiado de trabajo, sin mucha búsqueda y a condiciones mejores, esto en España suele ser a la inversa, lo que demuestra que aquí la cantidad de oportunidades sigue siendo enorme.
Por otro lado este país tiene mucho que visitar y esta muy cerca de otros muchos sitios que tienen mucho que ofrecerte. Esto para nosotros, arquitectos a los que nos han inculcado esa pasión por viajar y conocer ciudades de todo el mundo, es también un reclamo muy importante.
La ciudad de Pekín es también un lugar apasionante. Tienes muchas oportunidades de ocio y de hacer mil planes distintos y con esta edad, es momento de vivir a ese ritmo que una ciudad como esta puede ofrecerte.
La verdad es que no me quejo para nada. Tengo mucho que agradecer, sobre todo a familia y amigos. Siempre han estado y siempre estarán. A cada uno de mis anteriores jefes. Ellos me han enseñado todo lo que se. A Cris, Rocío, Belén y Álvaro, por animarme a venir y por hacer tan fácil la adaptación a este país.
Se que aun es pronto para valorar esta experiencia pero, sinceramente, creo que China me ha ofrecido la oportunidad que buscaba.
Javier Santa-Cruz · arquitecto
china · agosto 2012
Agradecer a Javier, tanto su colaboración desinteresada como su predisposición mostrada con este pequeño espacio


